Cuidados básicos para piel sensible
Identificar correctamente la piel sensible es clave para implementar una rutina de cuidado adecuada. Las manifestaciones más comunes incluyen:
Enrojecimiento
Picor o sensación de ardor
Irritación o descamación leve
Mayor sensibilidad a cosméticos y tratamientos estéticos
Rutina básica para piel sensible
1. Limpieza suave
Utiliza limpiadores sin detergentes agresivos, sin fragancias y con pH equilibrado.
Evita frotar con fuerza y aclara con agua templada, no caliente.
2. Hidratación diaria
Aplica cremas o geles calmantes con ingredientes como alantoína, pantenol o ácido hialurónico.
Mantener la piel hidratada reduce la irritación y refuerza la barrera cutánea.
3. Protección solar
La fotoprotección diaria es imprescindible para prevenir enrojecimiento y manchas.
4. Evitar productos agresivos
Limita el uso de exfoliantes químicos fuertes o perfumes en la piel sensible.
Opta por productos dermatológicamente testados y hipoalergénicos.

